Como quitar la ansiedad

Formas de cómo quitar la ansiedad

Como quitar la ansiedad, la ansiedad suele ser útil. Le ayuda a protegerse del peligro real y a actuar en consecuencia. Pero, ¿qué pasa cuando se manifiesta en cualquier momento y asola tu vida? Aquí te ayudamos a entender tus ataques de ansiedad y te entregamos

3 técnicas antiestrés para combatir la ansiedad de forma natural

Practicar la respiración abdominal para combatir la ansiedad de forma natural

Nada puede ser más fácil, se podría decir, que respirar. Porque es un mecanismo fisiológico que escapa a nuestro control. Pero, ¿realmente sabes cómo respirar? Existen dos tipos de respiración: la respiración torácica y la respiración abdominal.

Mientras que la respiración torácica, en caso de estrés, sólo llena el 30% de los pulmones y provoca disnea por falta de oxígeno, la respiración abdominal, que pasa por la parte inferior del cuerpo, permite una mayor amplitud de los pulmones para una verdadera respiración. Por lo tanto, puede ayudar a calmar sus ansiedades.

Además, ¡es un verdadero ejercicio de relajación!

  • Túmbate en el suelo con las manos a los lados,
  • Inspirar por la nariz, inflando el estómago,
  • Mantén la respiración durante unos segundos y luego exhala por la boca, vaciando los pulmones por completo y ahuecando el vientre.

Unos diez ciclos deberían ser suficientes para calmarte.

Caminar con conciencia para superar el estrés y la ansiedad

¿Acaba de tener un «encontronazo» con su supervisor? ¿Está en vísperas de un examen y tiene pánico?

¡Da un paseo! A riesgo de sorprenderte, caminar es uno de los alivios de estrés más beneficiosos cuando estás al límite y todo te irrita. Elige un lugar tranquilo y bucólico. Camina lentamente, concentrándote en tu zancada y en tu respiración.

¿Te agobian los pensamientos negativos? No intentes evitarlos. Vuelve, en cuanto puedas, a las sensaciones que estás experimentando concentrándote en tu zancada, en tu respiración, en la hierba húmeda bajo tus pies, en el canto de un pájaro, en la luz del sol que se cuela entre los árboles…

¿Estás ahí? Entonces estás caminando en «mindfulness». El «mindfulness» es un componente terapéutico que ha dado lugar a una gran cantidad de trabajos científicos.

En 2010, un equipo de psicólogos de renombre (C. Berghmans, C. Tarquinio y M. Kretsch) estudió el impacto del enfoque de la terapia mindfulness en la salud psicológica de los estudiantes.

Los resultados no hacen más que confirmar el valor de la utilización de este método terapéutico para reducir significativamente el estrés y la ansiedad y así controlarlos.

Toma «tierra» para curar tu ansiedad

¿Nada va bien y está al borde del agotamiento? ¿Sufre de estrés y ansiedad y siente que está «fuera de sí»?

Te falta anclaje. El anclaje es una terapia breve y una de las técnicas de la Programación Neurolingüística (PNL) que nos permite observar y mejorar nuestra percepción de nosotros mismos y de los demás. Estar conectado a tierra es estar conectado a la tierra, igual que un árbol está arraigado a la tierra.

Cuanto más profundas sean las raíces, más fuertes serán los «cimientos» y más «presentes», seguros y realizados estaremos. En resumen, significa vivir «aquí y ahora», con el cuerpo y la mente en su sitio y los pies en el suelo.

¿Por qué aprender a anclarse?

El anclaje nos ayuda a sentirnos seguros, a afrontar las pruebas sin vacilar, a no dejarnos «llevar» por las emociones y a tomar las decisiones correctas.

También es beneficioso para actuar con sentido común y lucidez.

Por último, es una excelente herramienta para dejarse llevar.

Ya sea sentado, de pie, tumbado, en el metro, en el coche, en la oficina o en casa, puedes practicar el anclaje.

Existen varias técnicas de anclaje. Uno de los ejercicios más fáciles de hacer es:

Ponte de pie, con los pies apoyados en el suelo e imagina que tienen raíces.

Mientras respiras profundamente, visualizas tus pies enraizados en la tierra y visualizas la energía fluyendo a lo largo de tu cuerpo a través de las raíces, a través de tus piernas, tu pelvis, tus muslos, tu espalda, tus brazos, tu pecho, tu cabeza, hasta la línea del cabello.

Y el resultado está ahí. En poco tiempo tus tensiones disminuyen y te relajas…